FAQS

La Taulinoplastia o Pectus Up presenta grandes ventajas  y no deja de ser una auténtica revolución en el mundo de la cirugía torácica y más concretamente en el tratamiento quirúrgico del Pectus Excavatum, porque es un procedimiento rápido (aproximadamente 60 minutos de cirugía), poco invasivo y con un menor requerimiento de analgesia postquirúrgica. La recuperación del paciente es muchísimo más rápida.

Es una técnica que se practica mediante una pequeña incisión, con una mínima pérdida de sangre, que evita entrar al tórax, con lo cual no hay riesgo de afectar a los órganos internos y con excelentes resultados y satisfacción, no sólo para el paciente sino también para los profesionales que la llevan a cabo.

En palabras del propio Dr. Núñez, actual Coordinador del servicio de Cirugía Torácica Pediátrica: «Desde que fue descrita en 2012, la Taulinoplastia ha revolucionado el tratamiento quirúrgico del Pectus Excavatum, si bien no está indicada en todos los pacientes, por lo que es fundamental individualizar y estudiar bien cada caso de cara a ofrecer el mejor tratamiento quirúrgico».

Desde luego, hay que individualizar y estudiar cada caso en concreto, porque no hay dos pacientes iguales. La corrección quirúrgica debe plantearse adecuadamente y por cirujanos pediátricos expertos en la materia, como los de la Corporació Sanitaria Parc Taulí.

Actualmente la Técnica de Nuss es nuestra técnica de elección, si bien la Taulinoplastia creemos que puede ser ideal en pacientes con Pectus Excavatum con un embudo leve o hundimiento en el tercio inferior esternal y simétrico; o pacientes que desean evitar la técnica de Nuss.

En los pacientes asimétricos, con hundimiento extremos, índices de Haller por encima de 10 o muy graves, no está indicada como primera opción quirúrgica la Taulinoplastia, y realizamos la técnica videoasistida descrita por Nuss, técnica en la cual nuestros cirujanos pediátricos torácicos de la Corporació Parc Taulí tienen amplia y reconocida experiencia.

Además de estudiar e individualizar cada caso, y hacer una buena historia clínica, en la Corporació Sanitaria Parc Taulí donde contamos con una gran experiencia y un buen equipo multidisciplinar, solicitaremos:

  • Un escáner o TAC torácico donde se practicaran mediciones objetivas (siendo la más empleada el Índice de Haller).

El índice de Haller es la relación que existe entre el diámetro transversal (la distancia horizontal del interior de la caja torácica) y el diámetro anteroposterior (la distancia más corta entre la columna vertebral  y el esternón hundido) en el corte de máximo hundimiento del tórax. Un índice de Haller igual o superior a 3,25 ya se define como moderado y puede ser indicación para el tratamiento quirúrgico del Pectus Excavatum.

  • Una ergo/espirometría para estudiar la capacidad pulmonar y estudiar si existe algún componente pulmonar restrictivo asociado al Pectus Excavatum.
  • Una ecocardiografía. Para estudiar el componente torácico cardíaco.

El Pectus Excavatum puede manifestarse en cualquier momento de la infancia y con distintos grados de afectación.

Hay pacientes prácticamente asintomáticos, con una deformidad leve, pero con implicaciones estéticas de mayor o menor relevancia; y pacientes con una afectación moderada o grave, que pudieran padecer problemas físicos y/o importantes  alteraciones psicológicas.

Las familias (padres o abuelos) suelen ser las primeras personas en darse cuenta del hecho de tener el tórax hundido.

El pediatra será el primer profesional consultado por estas familias para buscar información y respuestas sobre el Pectus Excavatum. Y éste, será quien nos lo remita a la Consulta Externa de Cirugía Torácica Pediátrica (Unidad de Pectus).

Normalmente en pacientes menores de 5-6 años y si son asintomáticos, no suele realizarse ningún tipo de prueba complementaria más que le seguimiento evolutivo clínico. A partir de esta edad, entendemos que es importante hacer una revisión anual y ver si el defecto se ha estabilizado o es progresivo. Si el defecto aumenta o aparecen síntomas relacionados con el Pectus Excavatum, deberá ser valorado con más profundidad ya que puede ser necesario un tratamiento quirúrgico en torno a la pubertad.

La adolescencia es el momento clave, donde se da un gran crecimiento de todo el cuerpo y la situación esternal puede cambiar.

La intervención quirúrgica del Pectus Excavatum estará indicada en las siguientes situaciones: Índice de Haller igual o superior a 3.25,  Índice de Corrección de más del 20%, progresión de la deformidad,  existencia de una enfermedad pulmonar restrictiva u obstructiva, fracaso anterior en el tratamiento del Pectus Excavatum, compresión o desplazamiento cardíaco, un prolapso de la válvula mitral, o graves problemas psicológicos en cuanto a la estética.

En la Corporació Sanitaria Parc Taulí somos muy conscientes de que tener el pecho hundido puede suponer un grave problema en el desarrollo psicológico de los niños y adolescentes que incluso puede llevarles a cohibirse en la playa o a ir siempre con camiseta.  Y a este punto, intentamos darle mucho valor de cara a decidir si está o no indicado un tratamiento quirúrgico.

La última decisión, sobre intervenirse o no, cuando médicamente está indicado, siempre es del paciente (en nuestro caso habitualmente de los padres).

No se interviene ningún paciente con Pectus Excavatum sólo por un defecto estético.

Si uno no desea intervenirse, por miedo a la cirugía o al dolor, conviene saber que existen múltiples opciones estéticas que buscan rellenar el defecto e embudo esternal con diferentes tipos de materiales o productos, si bien no se realizan en la Corporació Sanitaria Parc Taulí, porque creemos que no son la solución definitiva al problema (elevar el esternón hasta su posición natural).

Se pueden emplear moldes de silicona, campanas de vacío, geles inyectables de ácido hialurónico, grasa propia centrifugada, etc. Algunos de estos materiales, presentan el inconveniente de que hay que reponerlos con el paso del tiempo (uno o dos años) ya que se van reabsorbiendo).

Practicar mucho deporte, natación, medidas posturales… sin lugar a duda son altamente recomendadas.

La verdad es que recolocar el esternón en su posición duele, si bien (y pendientes de publicar resultados que comparen los requerimientos analgésicos entre los pacientes con PE intervenidos mediante técnica de Nuss y mediante Taulinoplastia) éstos últimos, han requerido un menor tiempo de ingreso en UCI y han demostrado menos necesidad analgésica. De hecho, los pacientes operados con la técnica de la Taulinoplastia se han podido ir mucho antes a casa.

En cualquier caso, durante la intervención se realiza una anestesia epidural torácica. Esto permitirá dejar un catéter conectado a un aparato que aportará la medicación para el tratamiento del dolor agudo postoperatorio durante las primeras 48h. Por norma al tercer día se suele retirar y dejar medicación alterna endovenosa y entre el 4º y el 5º día se da de alta con analgesia oral (ibuprofeno).

Tras los días de ingreso, el paciente será visitado en Consultas Externas entre 10 y 15 días de la cirugía para control y retirada de la sutura intradérmica y ver que todo vaya bien y estudiar que el cuerpo se esté adaptando bien a la cirugía elegida.

Después tendrá una nueva visita al mes y otra los dos meses. Hasta entonces, no podrá realizar NADA de actividad física. Posteriormente, se podrá realizar deporte, si bien siempre se recomendará evitar cualquier práctica de riesgo o deportes de contacto, pero se puede llevar una vida completamente normal.

El seguimiento será de 2 o 3 años hasta la retirada del material quirúrgico.

Cicatriz justo después de la operación

Aspecto de la cicatriz pasado un tiempo

Se puede dejar permanentemente, ya que la placa al contrario que la barra de Nuss no impide el crecimiento de la caja torácica, si bien nuestra recomendación siempre será retirarla en torno a 2 -3 años de la intervención, ya que ya habrá realizado su función.

Se han retirado numerosas placas puestas ya desde 2012 y no se ha vuelto a hundir ningún esternón. Somos conocedores de que existe ese miedo, al igual que con la retirada de la barra de Nuss, pero la placa, una vez realizada su función, debe ser retirada.

La incisión es la misma que la cirugía previa, pero apenas duele y el ingreso suele ser de 24-48h.