El cribado de cáncer de cuello uterino clave en la detección precoz de esta enfermedad
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El cáncer de cuello de útero o cáncer de cérvix es un tumor maligno que se inicia en la parte más baja del útero, que es la que comunica con la vagina.
Este tipo de cáncer se origina prácticamente siempre a raíz de una infección por el virus del papiloma humano (VPH). Antes de que se convierta en el cáncer las células del cuello uterino pasan por cambios (displasia) hasta que se convierten en malignos en el tejido del cuello uterino. Desde el momento de la infección hasta desarrollar el cáncer pueden pasar de 10 a 15 años. Con el tiempo, estas células se multiplican y diseminan hacia las zonas más profundas del cuello uterino y hacia las áreas que lo rodean.
Su prevención es posible mediante la vacuna frente al VPH o la detección precoz, a través de los cribados gratuitos que se realizan en los servicios de Atención a la salud sexual y reproductiva de atención primaria (ASSIR). A partir de los 25 hasta los 65 años, cualquier mujer que ha iniciado relaciones sexuales, puede acceder al cribado del cáncer de cuello uterino. La prueba es rápida, sencilla e indolora, pero distinta según la edad.
A las mujeres entre 25 y 29 años, se toma una muestra que sirve para realizar una citología y estudiar las células del cuello uterino para detectar si hay lesiones. Si es negativa, la prueba se repite a los tres años. A las mujeres mayores de 30 años, se toma una muestra que sirve para detectar la presencia del virus del papiloma humano, incluso antes de que aparezcan lesiones en las células del cuello uterino. Si no se detecta el virus, la prueba se repite a los cinco años, y en caso de detectarse, se realiza el estudio citológico sobre la misma muestra.
La unidad de citopatología, del servicio de Anatomía Patológica del Parc Taulí es la encargada de recibir las muestras de los ASSIR del área de Sabadell, Cerdanyola, Ripollet, Terrassa y del Hospital Consorci Sanitari de Terrassa y del Hospital Mútua Terrassa.
"Con la implantación del nuevo programa de cribado establecido por el Servicio Catalán de la Salud, el Parc Taulí se ha convertido en el hospital referente para analizar las pruebas del Vallès Occidental”, explica la Dra. M. Rosa Escoda.
A nivel mundial este cáncer es el cuarto más frecuente en mujeres. Y, el 80%, se diagnostican en países en vías de desarrollo en los que no existen programas de prevención ni vacunación y donde existen graves problemas de infección del VIH. En Europa, cada año se diagnostican unos 35.000 nuevos casos y en el Estado, se estima que afecta a 7 de cada 100.000 mujeres.
"En Cataluña, las tasas de cáncer de cuello de útero son de las más bajas a nivel mundial. Esto ha sido posible principalmente gracias a la implementación de los programas de cribado y, posteriormente, a la introducción de la vacunación de chicas y chicos a los 12 años, antes de iniciar las relaciones sexuales”, asegura la Dra. Yolanda Canet, directora de servicio de Ginecología y Obstetricia.
A pesar de su baja incidencia, existen mujeres que lo desarrollan. A menudo un diagnóstico tardío se debe a no haber participado en un programa de cribado y no haber podido diagnosticar y tratar precozmente la lesión precursora. En este caso, el tratamiento varía segunda en que estadio esté la enfermedad. "En los estadios más iniciales el método más utilizado es la cirugía y en tumores más avanzados, sea por el tamaño o porque afecta a vagina, útero o ganglios… se recomienda la combinación de radioterapia y quimioterapia. En estos casos, la cirugía no beneficia a las pacientes, pero la quimio-radioterapia sigue siendo un tratamiento vida y reducir los síntomas de la enfermedad, y se basa en la combinación de quimioterapia e inmunoterapia”, explica el dr. Pablo Andreu, adjunto responsable de los tumores ginecológicos del servicio de Oncología.
Durante el 2025, la Unidad de Citopatología del Parc Taulí realizó más de 24.000 estudios de detección del virus del papiloma humano, de los cuales 3.473 fueron positivos y se realizaron 6.957 citologías dentro del programa. Y, en el Parc Taulí, se diagnosticaron 8 cánceres de cérvix.


