De profesionales de Hospitalización a Domicilio

198 503 Eva A. Sánchez Martos

En menos de 48 horas todo cambió, apareció un paréntesis en nuestras vidas y todo se detuvo. Las reuniones con los amigos, los proyectos de vacaciones, la vida familiar, todo perdió importancia. Nos cambiaron los horarios laborales, cambiaron de puesto de trabajo creando un espacio nuevo, se fueron de casa para proteger nuestras familias y aprendieron a trabajar con nuevos profesionales. Lo hicieron lo mejor que pudieron. Atendieron casi 300 pacientes de COVID-19 y lo hicieron 60 profesionales con la eficacia y la eficiencia que se nos pedían ... ninguno de nosotros se contagió.

Como lo vivieron los otros profesionales de la HAD.

Minerva y los profesionales de noche

La opinión de Minerva San Nicolas Pareja

En el momento que se declaró el estado de emergencia pensaste que tendrías la oportunidad de atender pacientes como enfermera?

Aunque era un estado de inquietud y confusión la vocación te hacía tener más ganas que nunca de ayudar. Pero de una manera anónima todos hemos perdido nuestros rostros ante los pacientes pero no nuestras sonrisas que esconden detrás de las mascarillas.

¿Qué fue para ti el enfrentarte a pacientes de Covidien?

Al principio fue muy desesperante porque no sabías quién era positivo y quién no. Y aunque estamos iguales en parte.

En los domicilios tuvimos unas semanas de exposición a algunos casos en los que nunca supimos si eran Covidien o no. Esto te hacía sufrir pensando que te habías expuesto y esperabas el inicio de los síntomas en cualquier momento.

Pasaste miedo ante la posibilidad de poder llevar la infección a tu familia?

Esto todavía preocupa aunque vamos más abiertos que antes. Hace semanas que mi madre espera un fuerte abrazo y un peto por mi que no le puedo dar por miedo a enfermarse la. A mis hijos ocasionalmente, no he podido contener un abrazo por la espalda y sin poder cubrirlos de besos. Es por todos ellos una inquietud diario cuando llegas a casa y te preguntan que tal te ha ido el día y si te has expuesto o teníamos material suficiente.

Te costó aprender las medidas especiales de protección contra la infección?

Las medidas de protección las aprendimos sin problemas creo que la mayoría de profesionales. "La práctica hace al Máster".

¿Qué te hacía más respeto, las funciones de enfermería o la posibilidad de infectarte?

Ni uno ni otro. Las funciones de enfermería están más que integradas y realmente la posibilidad de infectando siempre lo he tenido. En parte deseaba no infectarme porque no me enviaran a casa y dejar de ser útil al tiempo que también pensaba que si lo hubiera pasado tal vez me podrían garantizar la inmunización con el fin de atender a los enfermos con una atención más cercana, sin tantas barreras y con contacto que es lo que muchos han necesitado. Aunque espero despertar un día con un escudo de inmunidad pero esto de momento no es posible así que seguiré protegiéndome para poder ser más útil a los demás.

Qué situación, de las que viste, destacarías como muy dura?

Yo puedo decir que he sido afortunada de no ver a nadie perder la vida aunque si que he perdido amigas jóvenes de Covidien. Los pacientes que he tratado este último mes eran pacientes más estables de los que se pueden atender en el hospital.

El inicio de toda esta situación para mí fue muy duro, escuchar las historias de mis compañeras y sobre todo de mi gestora, que nos relataba la parte más dura que vivían en planta a diario y que no hace falta volver a recordar porque nos la podemos imaginar todos.

En ocasiones he recibido mensajes de gente cercana y no tan cercana pidiéndome desesperadamente si podía averiguar algo de su familiar porque hacía días que no sabían nada. En la medida de lo posible los he dirigido y orientado a cómo poder conseguir esta información.

También una parte muy dura vivida directamente es ver a los pacientes llegar al Hotel Medicalizado -verde, donde estoy trabajando, y presenciar como vienen con la pérdida de su pareja sin haberse podido despedir. Creo que en general es la parte más dura de toda esta situación, perder un familiar o tu compañero de vida, cada uno en un lugar del hospital sin saber nada el uno del otro y sin haber podido velar su muerte . Es una manera muy triste de despedirte de tu familiar o del amor de tu vida.

Tienes recuerdos especiales de algún paciente? ¿Cuál?

Tengo recuerdos de muchos pacientes que me repetían en las visitas que me cuidas mucho y que valíamos muy por el trabajo que estábamos haciendo, y sobre todo algunos de ellos que me han encontrado en las redes sociales y aún me preguntan que tal estoy y m 'envían mensajes de agradecimiento y preocupación. Todos ellos hemos hacen seguimiento de mi estado.

Si vuelves a darse esta situación, dudarías en dar un paso adelante o vendrías a ayudar de otro modo?

Sin duda volvería a estar disponible para el lugar donde m'ubiquessin como en esta ocasión en la que no hemos podido elegir. No piensas mucho en el trabajo que te encomiendan si no hacerla y hacerla lo mejor posible para ayudar a salir todos de esta situación lo mejor posible. Los agradecimientos de la gente no tienen precio y es el mejor regalo que hemos recibido desde pacientes, amigos, familiares, personal del hotel, compañeros de trabajo, y desconocidos que valoran más que nunca nuestro trabajo.

 

 

Minerva San Nicolás Pareja.

Eva A. Sánchez Martos
Eva A. Sánchez Martos

Graduada en Enfermería por la UAB. Tengo un Máster en Cardiología y otro en Cirugía Vascular por la UB. Me he formado como investigadora en el II.SICarlos III y he liderado muchos proyectos de investigación como el estudio EMIRTHAD sobre el incumplimiento terapéutico. Porto treinta años mejorando como enfermera. Hace veinte años que ayudar al nacimiento de la hospitalización a domicilio en el Parc Taulí.

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