Información para pacientes

Urgencias Oftalmológicas

¿Qué es una urgencia oftalmológica?


Es aquella situación que afecta al sistema visual (globo ocular, músculos, sistema lagrimal y párpados) y que requiere una asistencia rápida para preservar la visión y/o las estructuras oculares.

Antes de acudir a Urgencias, recuerde que

  • Si presenta molestias muy leves, debería dirigirse primero a su Médico/Médico de familia/Centro de Atención Primaria (CAP) oa los Centros de Urgencias de Atención Primaria (CUAP), tal y como haría en cualquier otro problema de salud.
  • Si su problema es de larga evolución (semanas o meses) o ya ha sido atendido en Oftalmología, contacte con su médico de familia. Él/a valorará qué es lo más adecuado en su caso.
  • Si desea solicitar información sobre una visita o tratamiento pendiente de programación, contacte con nuestro Servicio de Gestión de Pacientes y Atención Ciudadana, donde le informarán de su situación personal.

Puede dirigirse a nuestras Urgencias cuando lo considere necesario.
Si valoramos que su problema requiere atención por parte de un especialista, nuestro equipo dispone de oftalmólogo por las mañanas de los días laborables. Para el resto de horario, será derivado en el Hospital de Terrassa, Centro Coordinador de las Urgencias Oftalmológicas en nuestra área, con cobertura de especialista por las tardes y días festivos.

Le agradecemos de antemano su colaboración en el seguimiento de estas indicaciones, que pretenden:

  1. Informarle sobre dónde dirigirse para solicitar o recibir asistencia por su problema.
  2. Evitarle desplazamientos y tiempo de espera.
  3. Asegurar la mejor atención posible en caso de que sufra una urgencia oftalmológica grave.

 

¿Cómo funcionan las Urgencias de Oftalmología?


Después de pasar por Admisiones y efectuar el registro de entrada, se procederá al cribado médico de su problema por parte de nuestro equipo de Urgencias (Triaje).

  1. Si su problema requiere atención urgente, será atendido a la mayor brevedad posible. La atención se efectuará por orden de prioridad clínica y gravedad (primero, los casos más graves).
  2. Si no requiere una atención urgente, le atenderemos y, en su caso, le indicaremos dónde y cómo solicitar asistencia por su problema.

¿Cómo sé si tengo una urgencia oftalmológica grave? ¿Y dónde debo acudir?


Le explicamos cuáles son los signos y síntomas de alarma para acudir en poco tiempo a nuestras Urgencias:

En las siguientes situaciones debería dirigirse a su Médico/Médico de familia (CAP) oa los Centros de Urgencias de Atención Primaria (CUAP):

Acuda a su MÉDICO/MEDIZA DE FAMILIA (CAP) o al CENTRO DE URGENCIAS DE ATENCIÓN PRIMARIA (CUAP) si tiene:

  • Ojos rojos con secreción (legañas) de reciente aparición
  • Lagrimeo, escozor o picor ocular
  • Ojos rojos/enrojecidos con molestias o sensación de arena desde hace semanas o meses
  • Visión de manchas en forma de “moscas volantes”/cabello/traña que se mueven y que ve desde hace tiempo (semanas o meses), sentido visión de relámpagos o flashes.
  • Pérdida visual de forma progresiva (meses)
  • Medición en óptica de la PIO (presión intraocular) algo elevada o al límite
  • Dificultades para obtener su medicación habitual (desabastecimientos en farmacias)

Recuerde que no debería acudir a nuestras Urgencias en estas situaciones.

Acuda a URGENCIAS DE OFTALMOLOGÍA el mismo día si tiene:

  • Pérdida brusca de visión (horas o días)
  • Dolor muy intenso, con el ojo muy rojo e inflamado
  • Visión de cortina o mancha fija
  • Aparición repentina de luces, flashes o puntos negros (días)
  • Visión doble de aparición repentina
  • Disminución de visión o dolor después de una cirugía ocular o de una inyección intravítrea
  • Traumatismo ocular (golpes, arañazos o entrada de cuerpos extraños)

 

Situaciones que constituyen una URGENCIA OFTALMOLÓGICA GRAVE: diríjase a Urgencias y siga nuestras indicaciones:

1. TRAUMATISMOS OCULARES: es importante conocer las circunstancias del traumatismo (cómo fue, con qué y cuándo) y valorar si puede haber producido lesión del globo ocular.

  • Lesiones de superficie ocular: cuerpos extraños, roce con uñas, ramas de árboles… Evite frotarse el ojo.
  • Contusiones: veces que no penetran el globo ocular, pero en las que deben descartar lesiones internas.
  • Lesiones penetrantes del globo ocular o heridas en los párpados: pueden requerir tratamiento quirúrgico urgente. Ante cualquier sospecha de perforación ocular, cierre el párpado sin ejercer presión y acuda a Urgencias evitando cualquier manipulación.
  • Queratitis actínicas: quemaduras corneales fotoeléctricas (soldadores), quemaduras solares o por exposición a la nieve sin protección.

 

2. QUEMADAS POR PRODUCTOS QUÍMICOS: ante la entrada de un producto químico en el ojo, es fundamental el lavado inmediato con suero fisiológico o agua durante 10 minutos. Luego tendrá que acudir a Urgencias. Conocer el producto nos ayudará a ofrecerle la más adecuada atención.

 

3. PÉRDIDA BRUSCA DE VISIÓN: la disminución o pérdida brusca de visión (horas, días) debe valorarse en urgencias, incluso si no se acompaña de dolor o molestias oculares. Pueden ser causas:

  • Obstrucción de la arteria central de la retina / Trombosis de la vena central de la retina: se presenta como pérdida brusca total o parcial de campo visual de un ojo sin dolor.
  • Desprendimiento de retina: pérdida de visión periférica o central (cortina o mancha negra fija). A menudo se acompaña de visión de manchas negras móviles (moscas volantes, miodesopsias) o de relámpagos, flashes de luz, fogonazos (fotopsias).
  • Desprendimiento de vítreo posterior: aparición repentina y reciente (días o semanas) de puntos o moscas volantes (miodesopsias) por separación del hielo vítreo de la retina. Estos puntos se ven más al mirar una superficie clara de color homogéneo (cielo azul o pared blanca).
  • Hemorragia vítrea: pérdida de visión brusca en pacientes diabéticos.
  • Patologías del nervio óptico: neuritis ópticas (inflamatorias) o neuropatía óptica isquémica anterior (vascular) provocan pérdida visual brusca unilateral; en ocasiones pueden ir acompañadas de dolor y provocan un defecto en el campo visual (sombra fija).

 

4. VISIÓN DOBLE DE APARICIÓN SUBIDA: por parálisis de los músculos extraoculares, los encargados de mover el ojo. De origen neurológico o vascular, constituye una urgencia grave.

 

5. OJO ROJO:
El enrojecimiento suele deberse a inflamaciones/infecciones leves de la conjuntiva (conjuntivitis) oa hemorragias conjuntivales. Recuerde que en estas 2 situaciones no debería acudir a Urgencias.

  • Conjuntivitis aguda: ojo rojo con escozor, lagrimeo y secreción (legañas). Contacte con su Médico/Médica de Familia (CAP) o su CUAP. Las conjuntivitis suelen evolucionar bien con tratamiento tópico (gotas) y se resuelven en pocos días o semanas.
  • Hemorragia conjuntival (hiposfagma): hemorragia brusca indolora y sin afectación de la visión (sangrado en el “blanco” del ojo). Suele aparecer espontáneamente y no debe preocuparle, ya que desaparecerá en semanas sin necesidad de tratamiento. Si le ocurre con frecuencia, contacte con su Médico/Médica de Familia para el seguimiento de la tensión arterial.

A continuación le informamos de cuándo hay que acudir a nuestras urgencias en caso de ojo rojo y dolor:

  • Glaucoma agudo: ojo rojo con dolor muy intenso (dolor punzante) y pérdida de visión, a veces con náuseas y vómitos. Se debe a un aumento brusco de la presión intraocular. Debe acudir a Urgencias, puesto que se trata de una urgencia grave.
  • Queratitis y úlceras corneales: ojo rojo con dolor intenso y pérdida de visión. Es más frecuente en portadores de lentillas. Acuda a Urgencias.
  • Endoftalmitis: acuda a Urgencias ante una disminución brusca de la visión, inflamación del ojo y/o dolor intenso después de una cirugía ocular o de una inyección intravítria recientes.
  • Uveítis: dolor intenso, visión borrosa, intolerancia a la luz y ojo rojo. Debido a inflamación de los tejidos internos del ojo (úvea). A menudo se presenta en forma de brotes, con episodios de inflamación separados por largos períodos sin síntomas ni inflamación.
  • Dacriocistitis aguda: dolor en la zona del saco lagrimal, con inflamación y piel enrojecida. Se debe a una obstrucción de la vía lagrimal. Puede haber fiebre y malestar general, y presentar ojo rojo y secreción (legañas).

 

Le agradecemos que siga estas indicaciones para poder ofrecerle la mejor atención a su problema ocular.
Muchas gracias por su colaboración.